Hola, soy María, la tía que no espera permiso para nada. Pelo corto rojo, tatuajes por todo el cuerpo, piercings en los pezones que siempre están duros. Mido metro sesenta, pero con mi culo redondo y mis tetas firmes como peras, domino cualquier habitación. Mi novio Luis, un macho hetero con polla gruesa y piercing en el glande, sabe que soy una puta salvaje. Hace dos días que su hermano está de viaje por trabajo, dejando solo a su maricón de novio, Miki. Le mando un wasap: ‘Ven esta noche, cenamos y te quito la soledad. 19h’. Él acepta rápido, eh… se nota que está caliente.
Llego Luis, me pone una mano en el culo mientras corto verduras. El olor a especias llena la cocina, mi short roto deja ver media nalga. Miki entra, lo saludo con beso, frotando mis tetas contra su pecho. ‘¿Me mirabas el culo, cabrón?’. Él balbucea, rojo. Luis se ríe, me mete mano por el short delante de él. ‘Mira cómo moja esta puta’. Saco la mano reluciente, se la chupo. La tensión sube, el aire huele a sexo. Decido: esta noche Miki es mío. Pongo música de los 60, whisky de 15 años. ‘Jugamos a adivinar canciones. Quien falla, paga prenda. Yo mando las reglas’. Empieza suave, pero con el alcohol, Miki falla tres veces. ‘Ven conmigo, maricón. Luis, quédate y pajeate pensando en lo que te voy a dar’.
La Tensión que Me Hizo Decidir: Él Será Mío
En el baño, cierro la puerta. Cambio de golpe: ojos fieros, voz dura. ‘Esta noche obedeces o te vas. Me llamas Ama. Serás mi puta, sin pelos, maquillada, follada como hembra. ¿Sí o no?’. ‘S-sí, Ama’, tartamudea. ‘Desnúdate’. Le arranco la ropa, agarro su polla tiesa. ‘Siéntate en la bañera, piernas abiertas, pajeate mirándome’. Me quito el short, meto dos dedos en mi coño rasurado, chorreo jugos. Le doy a lamer mi mano empapada, sabe a sal y pis. ‘Buen chico’. Me subo encima, abro piernas: chorro de pis caliente en su cara. ‘¡Abre la boca, bébela!’. Él traga, ojos en trance. Le echo crema depilatoria, lo dejo liso como bebé. Piel suave, polla sin pelos, culo impecable.
Luis grita impaciente. ‘Te preparo un regalito, amor’. Le meto dedo con crema ardiente en el culo, luego un plug gordo. ‘Siéntalo bien, puta’. Le maquillo: sombra, máscara, labios rojos. ‘Mírate, estás para follar’. Le pongo medias negras, liguero, corsé que le aprieta la cintura, talones. Le fustigo el culo hasta rojo, lo tiro al suelo, le pongo cockring con correa en la polla y huevos. ‘Manos atrás, atadas’. Lo arrastro al salón. Luis babea con su polla en mano, piercing brillando.
El Acto Brutal Bajo Mi Mando y Mi Triunfo Final
Lo planto delante. ‘Fóllatela primero tú, amor. Que mire’. Me monto en Luis a lo cowgirl inversa, coño abierto, su polla entra raspando con el piercing. Chorreo, grito: ‘Mira esta verga, Miki. Acerca la lengua, lame mi clítoris’. Él obedece a cuatro patas, lengua en mi raja, rozando la polla de Luis. Luis me bombea duro, yo agarro la cabeza de Miki: ‘Chupa sus huevos, huele a macho’. Luis corre, le meto la polla en la boca a Miki. ‘Traga todo, puta’. Él mama, yo me corro masturbándome.
Desato sus manos, saco el plug: culo dilatado. ‘Móntatela, Luis. Pero yo dirijo’. Miki a horcajadas, bajo lento sobre esa polla gorda. Piercing frío en su ano, gime. Yo le pellizco pezones: ‘Muévete, cabrona, fóllate esa verga’. Luis empuja desde abajo, yo fustigo sus nalgas, le meto dedos en boca. Sudor, olor a culo y coño, pollas chocando. Él grita, Luis inunda su culo de lefa caliente. Yo sonrío: lo tengo roto.
Después, los dos exhaustos. Miki temblando, lleno de semen chorreando. Luis: ‘Joder, qué puta has hecho’. Yo, besándolos: ‘Sabía que lo conseguiría. Ahora es nuestro juguete. La próxima, traemos más’. Me siento poderosa, el coño palpitando. Tomé lo que quise, los vi suplicar. Esa adrenalina… uf, me pone cachonda solo recordarlo.