Cómo Tomé el Control Total y lo Hice Sucumbir a Mis Deseos

Era un sábado de primavera 2023, pero el aire aún picaba de frío. Encendí la chimenea antes de salir al jardín a podar. Sentía ese cosquilleo… hoy iba a ser mío. Entre tijeras y tierra, le mandé un SMS: ‘Cita con la terapeuta a las 5. No llegues tarde’. Vi por la ventana cómo sonreía al móvil. ‘Sí, con ❤️’, respondió. Perfecto, estábamos en sintonía.

Terminé el jardín sudada, subí a ducharme. Elegí esa robe noire larga, dos nu, que se ata al cuello. Sin sujetador, escote profundo mostrando el surco de mis tetas. Fendida hasta las caderas, sin bragas debajo. La compré en esa tienda de lencería y juguetes. Me maquillé fuerte, labios rojos, ojos ahumados. Zapatos plateados de tacón, nuevos de nuestro viaje al Alsacia. Mirada al espejo: radiante, puta lista para cazar.

La Tensión que Me Hizo Decidir: Él Será Mío Hoy

Bajé, él fingía en el despacho. Lo busqué. ‘Señor, su cita’. Le tendí la mano, él la tomó temblando. Subimos, yo delante. Sentía su mirada en mis piernas, en mis nalgas que asomaban por la fente. Chimenea calentando la habitación, toalla verde en la cama, vela de masaje encendida, aceite caliente listo.

De pie frente a él, en mi rol: ‘¿Cómo va todo? ¿Sexo con tu mujer satisfactorio estos meses?’. Él balbucea detalles de nuestras folladas. ‘¿Y luego?’, pregunto, ‘¿le gustó? ¿Tú gozaste?’. Habla de mi pildora, de erecciones flojas sin ella. Menciona nuestro viaje alsaciano, donde fui una guarra total. Se crispa al decir un texto porno que escribió. Sonrío: ‘Escribir aviva la libido, dale a leer’.

‘Desnúdate para el examen’. Se quita todo, sin slip. Toco su pecho, bajo a huevos, tiro de la polla, destapo el glande. ‘Práctico sin ropa interior’. Le pongo boca abajo en la toalla. Abro mi robe, él ve mi coño pelado. Vierto aceite caliente en mis manos, masajeo hombros, torso. ‘Relájate’. Luego, agarro su polla fuerte. Salta. La unto, la aprieto. Se pone dura. ‘Toma pildora, ¿eh? Habría sido buen test sin ella’.

Hoy mando yo. Me subo a horcajadas. Bajo mi coño desnudo sobre su polla untada. Froto clítoris en su tronco, adelante-atrás. Tetas cerca de su boca. Agarro su verga tiesa, lubricada con mi flujo y aceite, y me la clavo en el coño. Desliza fácil, estoy chorreando. Me muevo, peso sobre él. Él toca tetas, pellizca pezones. ‘Para, que me corro ya’. Siento su polla palpitar dentro.

El Acto Brutal Bajo Mi Mandato y la Gloria Final

Me echo atrás, sale. Froto más su polla en mi raja, clítoris hinchado. Luego, adelante, se la meto otra vez. Abierta de coño, manos en sus caderas. Sale de nuevo. Cambio: deslizo su glande entre nalgas. Él gime. Le chupo tetilla, froto polla en mi raja del culo. Halto: ‘Quiero más’. Le abro nalgas, apunto su glande a mi ano. Empujo despacio. Entra el capullo, estrecho, caliente. Él jadea, yo controlo el ritmo.

‘Me mojo tanto… estoy abierta’. Provoco: ‘Tu mujer no sabe lo que pierde’. Se gira: ‘Ponte a cuatro patas, trasero a la ventana’. Obedece. Polla lista, aceite y mi lefa. Apunto a su culo, entro suave. Suspira, recula empalándose hasta mi pubis. ‘¡Qué se pierde tu mujer! ¡Enciñe-me!’. Él: ‘Si mi mujer dijera eso…’. Muevo lento, toco sus tetas colgantes. Me aplasto sobre él, polla honda en mi culo.

Cambio a cucharitas. Mi coño chorrea en sus huevos. Dedo en mi clítoris abierto. Él se ablanda un poco, lo masturbo con mi ano apretando. Me toco fuerte, gimo alto. Levanto pierna, él embiste. Me corro brutal, ano apretando su polla. Él eyacula dentro, caliente. Aprieto piernas, su mano en mi cadera. Le maleteo teta, exploto segunda vez.

Quedamos unidos, sudados, olor a aceite y sexo. ‘Vaciado pero feliz’, dice. Ronroneo, piel suave bajo sus caricias. Salgo despacio. Me ducho. Vuelvo yo: ‘Enséñame ese texto alsaciano pronto’. Sonrío. Sé que mis recuerdos guarrísimos nos encienden. Tomé control total, lo hice mío, placer puro. Poder absoluto, él rendido. Adrenalina de conquista, mía para siempre.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top