Tomé el Control Total: Mi Venganza Caliente con Él en la Carretera a Madrid

Sábado, las cuatro y media. Lo recojo en mi Mercedes coupé, aparcado junto al muro de la finca. No entro, soy lista. Arranco y empiezo a soltarle todo. No te guardo rencor, pero estoy cabreada con Luis. Ese cabrón me pone los cuernos, lo sé. Pero follar en casa… ¡y con un tío! Contigo, precisamente. Tú, al que yo quería seducir yo misma. Mi primer polvo fuera del matrimonio. Y ni me lo dice. Ese es el que no perdono. Mientras hablo, pongo mi mano derecha en su muslo. Lo acaricio nerviosa, el nylon de las medias cruje. Se me nota la rabia.

Vas a ayudarme con una sorpresita para Luis. Lo castigaré por hipócrita. Su domingo noche va a ser un infierno, digo apretando la mano en su pierna. Si te hago daño, perdóname. Serás mi herramienta para joderlo. Sus ojos brillan, no me fío del todo.

La Tensión que Monté en el Coche y las Tiendas

A las cinco y media, parking en Gran Vía. Vamos de tiendas. Cada vez que entro con él a la cabina ‘para ayudar’, mis manos van directas a lo jugoso. Prueba faldas, blusas, lencería… sale hecho un pincel cada vez. Las dependientas nos miran, pensando que somos unas lesbianas calientes. En una de ropa interior, la jefa dice que su ‘hija’ es monísima. No le hace gracia, pero salimos con bolsas llenas. Mi armario y el suyo crecen. Protesta, pero yo: Una chica bien educada no discute a su madre cuando le compra ropa.

Ya hemos dejado paquetes en el coche. Última tienda, pies me matan. Vemos una falda negra sexi, abierta por detrás. La prueba. Tienda vacía, dependienta morenita pícara en minifalda. La llamo a la cabina: problema con la caída. Ya le he puesto burro, sin bragas porque se marcaban. Cuando entra, lo hago girar. Mira el culo perfecto, pero delante… tela tensa por la polla tiesa. Le pido que toque el defecto. Se arrodilla, cara a la verga. La palpa profesional, masajea, mide el calibre. Se le acelera la respiración, pechitos duros. Ruedo la falda: Ahí está el problema. Es un buen problema, dice sin cortarse. Lo agarra, lo aprieta, lo sube al vientre.

Con abdominales aguanta faldas ceñidas. Tenemos solución, guiña. Vuelve con una bolsita de seda color carne. Se arrodilla, revive la polla con pajas amistosas. Entra la verga en la funda, pasa correa bajo huevos, ajusta. Brides por los lados. Se pega a mí, tetas en muslos, boca roza la punta. Beso rápido al glande. Perfecto, ya no apunta. Nos lo llevamos, y la falda.

Lo mando a un café con bolsas. Yo tengo un recado sola. Vuelve con saco amarillo sin logos. Camino de vuelta por carreteras secundarias, charlamos como amigas. Risas, historias tontas. Su tutería me sale natural. La rabia se va, soy tierna ahora. Mano en su muslo, suave.

Llegamos de noche. Sacamos bolsas al salón. Terrace, whisky-coca en el suelo, espalda al muro. Mi cabeza en su pecho, brazo en su espalda, mano rozando vientre por seda. Polla crece en funda. Silencio, grillos. Levanto su cara, beso labios. Pequeños picotazos, lenguas tímidas. Beso largo, sensual. Manos en caras, cuellos. Intenta soltar funda, gime.

El Polvo Brutal Donde Mandé Yo

No aguanto, duele. Quítatela. Levántate. Se acabó el disfraz. Quítate todo, dúchate, sé hombre. Quiero que sepas que eres macho. No eres solo marica.

En la habitación, desnuda de lado. Toison rubia, piel bronceada, tetas firmes, pezones duros. Cuerpo atlético. Ven, le digo abriendo brazos. Besos, manos en culos, pego montes. Descubro sus tetas, pero él va al coño. No, hoy solo pollas. Túmbate, abre piernas. Gotitas en vello, labios húmedos. Mira mi capuchón, el surco.

Guío su polla a entrada. Entra fácil, acostumbrada a la de Luis. Pubis contra pubis. No te muevas. Siente mi coño caliente, apretando. Contracciones suaves, luego fuertes. Como mano ordeñando verga. Agarra mis nalgas, no me deja. Tiembla, suda. Piensa en no correrse. Pero aprieto más. ¡Baila ahora!

Suelto, embiste. Polla resbala en jugos. Follo salvaje, araña espalda. Lengua en oreja. Correte en mí. Sigue, mi cadera baila. Choco pubis, me corro arqueada, uñas en culo. Penetra animal hasta última gota.

¡Síiii! Caemos. Abrazo, besos. ¿Duro follar con mujer? Contigo, delicioso. Mejor que con Luis? Diferente. Me encanta haberte tenido así, natural, yo mandando. Poder total, él rendido. Mi venganza perfecta, y placer mío.

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