Tomé el Control: Mi Noche Follando con Dos Pollas Enormes

Siempre he sido así, una tía que no espera. Ese verano en la villa con piscina, vi a esos dos. Uno rubio, musculoso, joven, con esa mirada de cachondo perdido. El otro, moreno, mestizo, alto, con pinta de saber follar duro. Estaban en el borde de la piscina, bronceándose. Yo, en bikini rojo, tetas al aire casi, me acerqué. ‘Ey, chicos, ¿queréis un trago?’, les dije, con voz ronca, segura. Sentí la tensión subir. Sus ojos en mis curvas, mi coño ya húmedo pensando en lo que iba a hacerles.

Me senté entre ellos, pierna rozando pierna. ‘Hoy mando yo’, solté de golpe, mirándolos fijo. El rubio tragó saliva, el moreno sonrió pillo. ‘¿Y qué quieres, reina?’, preguntó el moreno. ‘Vosotros dos, follándome como yo diga. Sin prisas, sin tonterías’. Les besé uno y otro, mordiendo labios. Manos suyas temblando en mis muslos. Yo les paré. ‘Quietos. Primero, os pongo cachondos’. Les bajé los bañadores despacio. Pollas saltando, duras, gruesas. La del rubio larga, venosa; la del moreno, gorda, imponente. ‘Joder, qué pedazo de vergas’, murmuré, acariciando. Tension montando, aire caliente, olor a cloro y sudor.

La Conquista: Decidí que Serían Míos

Los llevé adentro, a la habitación grande. Luces bajas, cama king. ‘Desnudaos’, ordené. Se quitaron todo, pollas tiesas apuntándome. Yo me quité el bikini lento, tetas rebotando, coño depilado brillando. ‘A cuatro patas no, yo digo’. Empujé al rubio al colchón, boca arriba. ‘Chúpame primero’. Me subí a su cara, coño en su boca. Lengua dentro, lamiendo fuerte. ‘Así, cabrón, lame mi clítoris’. Gemí bajito, hmm, moviendo caderas. El moreno al lado, polla en mano. ‘Tú, espera. Mírame follarme su lengua’. Sentí su saliva chorreando, mi jugo mojándolo todo.

Bajé, polla del rubio en mano. ‘Ahora, fóllame la boca’. Me la metí entera, chupando glotona, saliva cayendo. El moreno detrás, pero yo giré: ‘No, tú métemela por el coño’. A cuatro patas, él clavó su verga gorda. ‘¡Joder, qué ancho! Más despacio… no, más fuerte’. Dirigía: ‘Rubio, métela en mi boca hondo’. Doble penetración oral-vaginal, yo mandando ritmo. ‘¡Folladme ya!’. Polla morena abriendo mi coño, estirándome, placer punzante. Sacó, la del rubio entró, más larga, tocando fondo. ‘¡Sí, así, dame polla!’. Cambié: moreno debajo, yo cabalgando, tetas botando. ‘Agárrame las caderas, pero yo bajo’. Polla gorda llenándome, clítoris rozando pubis. Rubio detrás, dedo en mi culo. ‘Ahora, dúo: uno coño, otro boca’. Gritos míos: ‘¡Más, coño, más duro!’.

El Placer Brutal: Dirigí Cada Empuje

El clímax: moreno me puso a cuatro, polla en coño brutal. ‘¡Empuja, joder!’. Rubio en boca, follándome garganta. Sudor goteando, camas crujiendo, sonidos chapoteantes. ‘Voy a correrme… ¡no paréis!’. Explosión: coño contrayéndose, chorros de placer. Ellos aguantaron. ‘Ahora, dentro’. Moreno primero, leche caliente inundando. Luego rubio encima, misionero salvaje, piernas en hombros, polla martilleando. ‘¡Córrete en mi coño!’. Segunda corrida, semen mezclándose, yo temblando.

Me quedé ahí, jadeando, pollas flácidas fuera, semen chorreando. Los miré, exhaustos. ‘Habéis sido buenos chicos’. Sonreí, poderosa. Coño palpitando, satisfecho. Esa noche fui diosa, tomé lo que quise, los domé. Adrenalina pura, control total. Mañana, quizás más. Pero hoy, yo gané.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top