Mi Conquista en la Suite: Tomé el Control de su Polla

El clic de la cerradura de cobre suena bajito cuando la echo. Pablo y yo… apenas miramos la habitación de lujo. Nuestras bocas se pegan ya. Nos conocimos esa noche en la recepción, rodeados de gente falsa, con trajes que nos aprietan. Él guapo, yo con mi vestido rojo ceñido. No sé nada de él, solo que me pone cachonda. Y yo a él. Sus labios… mmm, suaves pero firmes. Mis manos bajan por su espalda, siento su piel caliente bajo la camisa. Él me abraza el cuello, su polla ya dura roza mi vientre. Se frota contra mí, calculado, sensual. Nuestras lenguas bailan, invadiendo bocas. Pero yo quiero más. Quiero que gima por mí, que se rinda. No voy a dejar que él mande. Nah, esta noche soy yo la jefa.

Lo empujo suave pero firme al sofá de cuero enorme. ‘Espera, cariño… hoy mando yo’, le susurro al oído, mordiéndole el lóbulo. Sus ojos brillan, excitado. Mis dedos desabrochan su camisa rápido, tirándola al suelo. Su pecho… ancho, con vello suave. Bajo al pantalón, tiro de la cremallera. Su polla salta libre, dura como piedra, venosa, la cabeza roja hinchada. ‘Joder, qué polla más rica’, digo oliéndola. Huele a hombre, a deseo. Me arrodillo entre sus piernas, él jadea ya. ‘No te muevas, déjame a mí’. Mi lengua lame la punta, salada, pre-semen. La chupo despacio, metiéndomela entera. Siento sus venas palpitar en mi boca. Él gime bajito, ‘Dios, sí…’. Aspiro fuerte, mi mano aprieta sus huevos pesados. Lo miro a los ojos mientras la trago profunda, garganta apretada. Saliva chorrea, lo masturbo con la mano húmeda. Sus caderas se mueven, pero lo clavo al sofá. ‘Quieto, o paro’. Tensiono, él tiembla.

La Toma de Control Total

No aguanto más. Me levanto, me quito el tanga empapado. Mi coño palpita, mojado de pura calentura. ‘Ahora te follo yo’. Me subo a horcajadas, guío su polla gorda a mi entrada. Despacio… entra fácil, me llena. ‘¡Mmm, qué bien calza!’. Empiezo a moverme, lento al principio, sintiendo cada vena rozar mis paredes. Acelero, mis tetas rebotan, él las agarra pero yo controlo. ‘Chúpamelas fuerte’. Su boca en mis pezones duros, mordisquea. Bajo y subo, polla golpeando fondo. Sudor nos pega, el cuero cruje. Cambio: me giro, culo en pompa, lo monto de espaldas. ‘¡Fóllame el coño así!’. Mis nalgas chocan sus muslos, clítoris frotando. Él gruñe, cerca. ‘No corras aún, resiste’. Aprieto mi coño alrededor, ordeñándolo. Gime alto, ‘Voy a…’. Lo dejo explotar: chorros calientes inundan mi interior, semen espeso. Yo sigo, frotando mi clítoris hinchado hasta correrme. Olas de placer, grito ‘¡Sí, joder!’. Mi coño se contrae, ordeñando hasta la última gota.

Me dejo caer sobre él, su polla blanda aún dentro, semen goteando. Jadeamos, pieles pegajosas. Lo beso lento, saboreando mi victoria. ‘Te he hecho mío, ¿eh?’. Él asiente, rendido, sonrisa boba. Siento el poder… esa adrenalina de haberlo conquistado, dirigido cada embestida, cada gemido. Su cuerpo temblaba por mí, su semen en mi coño es mi trofeo. Me visto despacio, él me mira embobado. Salgo primera, piernas flojas pero pecho hinchado de orgullo. Esa noche, yo gané. Todo.

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