Cómo tomé el control y lo follé como una reina esa noche

Ayer jueves, en casa de Enrique. Lo conozco desde el insti, ahora khâgne en Henri IV, un cerebrito con pinta de rey. Barba de días, pelo rojizo, mide metro setenta y pico. Su padre, profe de medicina, experto en fertilidad. Dice Enrique que si los tíos supieran follar bien, las tías parirían más. Ja, yo sé cómo va eso.

Llegamos con pizzas, cidre, Thomas y Aurélie con la rosca de reyes. Charlotte, su ex mía, pero ya pasó. Yo, Laura no, yo soy Carmen, española de pura cepa, tetas firmes, culo redondo, abierta como un libro porno. Vestida ajustada: falda negra corta, blusa seda, tanga roja que marca. Pelo suelto, labios rojos. Enrique nos recibe riendo, ojos en mí. Siento la adrenalina, esta noche él cae.

La tensión sube y yo dicto las reglas

Comemos, bebemos. Risas, él contando chorradas políticas, Sarkozy el enano, Carla tabla plana. Yo lo miro fijo, cruzo piernas, rozo su rodilla ‘por accidente’. ‘¿Qué pasa, Enrique? ¿Hoy mando yo?’. Se ríe nervioso. Cortamos la rosca, fève en mí. Soy reina. Él quiere ser rey, pero yo digo: ‘Hoy juego nuevo. Carmen ha dicho’. Todos callan. Tensión. Aurélie sonroja, Thomas traga saliva, Charlotte celosa.

‘Primero, todos beben un trago’. Obedecen. ‘Carmen ha dicho: quitad camisetas’. Hombres dudan, chicas ríen. Enrique se quita, torso peludo. Yo me levanto despacio, quito blusa. Sujetador encaje negro. Sus ojos en mis tetas. ‘Carmen ha dicho: Enrique, tócame’. Se acerca, manos temblorosas en mi cintura. Huele a colonia y sudor. ‘Más abajo’. Baja a mi culo, aprieta. Yo susurro: ‘Esta noche eres mío, ¿eh? Vas a follarme como yo diga’.

Sube el calor. ‘Carmen ha dicho: Aurélie, besa a Thomas. Charlotte, lame pezones de Enrique’. Él gime bajito. Yo lo empujo al sofá, monto encima. Froto coño contra su polla dura bajo pantalón. ‘Sácamela ya’. Él obedece, la saca tiesa, venosa, cabezota roja. La agarro, masturbo lento. ‘Buen chico’.

Lo llevo a su cuarto, puerta cierra. Otros fuera. ‘Desnúdate todo’. Se queda desnudo, polla palpite. Yo quito falda, tanga. Coño depilado, húmedo. ‘Arrodíllate’. Obedece. Le meto polla en boca? No, primero yo. ‘Come mi coño’. Boca en mí, lengua torpe al principio. Guío su cabeza: ‘Más adentro, lame el clítoris… así, joder sí’. Gimo fuerte, jugos en su barba. Piernas tiemblan.

El polvo brutal donde mando yo

‘Levántate. Túmbate boca arriba’. Monto, coño abierto sobre su cara. Me siento, ahogo gemidos suyos. Muevo caderas, follo su lengua. ‘Ahora polla’. Me pongo a horcajadas, bajo despacio. Cabeza entra, estira mi coño. ‘¡Mierda qué gruesa!’. Empujo hasta fondo, huevos contra culo. Cabalgo salvaje, tetas saltan. Manos en sus pezones, aprieto. Él jadea: ‘Carmen… por favor…’. ‘Cállate, yo mando’. Cambio ritmo, lento torturo, rápido exploto.

‘Date la vuelta, perrito’. Obedece, culo arriba. Escupo en su ano? No hoy. Meto polla de nuevo, desde atrás. Manoseo huevos, azoto nalga. ‘¡Fóllame más fuerte!’ No, yo follo. Empujo caderas contra él, clítoris roza. Sudor gotea, olores sexo puro. ‘Voy a correrme’. Aprieto coño, ordeño su polla. Él gruñe: ‘¡No aguanto!’. ‘Aguanta, coño’. Cambio a vaquera inversa, veo su cara en espejo, desesperado.

Lo monto hasta que explota. Chorros calientes llenan mi coño, rebosan muslos. Yo sigo, orgasmo dobla cuerpo, grito: ‘¡Sííí!’. Caigo encima, polla blanda dentro. Beso su cuello salado. ‘Has sido bueno, rey mío’.

Salimos, otros follados fuera. Aurélie sonriente, Thomas exhausto. Enrique camina tieso, mirada rendida. Yo, poderosa, coño lleno de su leche. Tomé lo que quise, él sucumbió. Adrenalina total, control absoluto. Mañana más, pero esta noche fui diosa. Joder, qué subidón.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top