Tomé el Control Total: Follé a mi Amigo en su Cama Frente a su Mujer

Siempre he sido de las que toman lo que quieren. Mi amigo Antonio… uf, ese hombre con su mirada de cachorro hambriento. Su mujer, Carla, es deliciosa, pero él me pone cardíaca. Hace semanas me soltó: ‘Ven al finde a la casa de verano, tengo un plan para que la folles’. Yo reí bajito. ‘No, cariño. El plan es mío. Vendré, vendarás sus ojos y yo decidiré cómo y cuándo follar. Tú obedeces’. Su polla se endureció solo de oírlo. ‘Confía en mí’, le dije, voz firme.

Llegué ese viernes de agosto. Calor pegajoso, piscina brillando. Cena en el pueblo, vino tinto fluyendo. Bajo la mesa, mi pie sube por su muslo. Él traga saliva, Carla charla ajena pero sonrojada. ‘¿Estás bien, amor?’, le pregunto, ojos clavados en los suyos. ‘Sí… solo calor’, balbucea. Mi mano roza su paquete tieso. ‘Esta noche eres mío, Antonio. Ni una palabra’. Carla nota la electricidad, se muerde el labio. Adrenalina me recorre la piel, coño ya húmedo. Brindamos, risas nerviosas. Piscina después, último trago. ‘Buenas noches’, digo, guiño a él. Subo, corazón latiendo fuerte. Ducha rápida, sin jabón, piel fresca. Oigo sus risas subiendo escaleras. Música suave en su cuarto. Luz se apaga. Espero 20 minutos eternos, sudor perlando mis tetas.

La Decisión que Enciende la Noche

Paso de gato hasta la puerta entreabierta. Gemidos ya. Penumbra, música tapando. Carla en el centro del cama, venda negra, tetas redondas subiendo bajando. Antonio entre sus piernas, lengua hundida en ese coño depilado, brillando jugos. Ella arquea espalda: ‘Sí, amor… chúpame más’. Mi clítoris palpita. Él me ve, ojos desorbitados. Le señalo: silencio. Me acerco desnuda, tetas firmes, caderas anchas. Agarro su pelo, aparto su cara de ella. ‘A mí ahora’, susurro. Boca abierta, lame mi coño ansioso. Lengua caliente, torpe al principio. ‘Despacio, cabrón. Hazlo bien’. Carla gime: ‘¿Qué pasa? Sigue…’. Piensa es él. Sabor salado suyo mezclado con ella. Me mojo más, chorrea por su barbilla.

Lo empujo al suelo. ‘A cuatro patas’. Obedece, polla goteando pre-semen. Me arrodillo atrás, agarro huevos pesados. ‘Mira cómo tu mujer espera’. Chupo sus bolas, dedo en su culo apretado. Gime ahogado. ‘Shh’. Me pongo frente, abro piernas: ‘Chúpame mientras te meneo’. Cara enterrada en mi coño, yo masajeo su polla dura como hierro, más gruesa que imaginaba. Carla se toca sola: ‘Ven ya, métemela’. La ignoro. Lo monto en amazona sobre la cama, al lado de ella. Polla entra de golpe, estirándome delicioso. ‘¡Joder!’, gruño bajito. Empujo caderas, controlo ritmo. Arriba abajo, tetas botando. Sus manos en mis caderas, pero yo las aparto: ‘No toques. Yo follo’. Acelero, chapoteo húmedo, olor a sexo denso. Cambio: lo pongo boca arriba, monto reverse, culo en su cara. ‘Lame mi ano mientras te follo’. Idioma crudo, él jadea: ‘Sí… Lola… me vuelves loco’. Carla se retuerce cerca: ‘¡Fóllame ya!’. No sabe nada.

Dominando Cada Posición y Gemido

Siento su polla hincharse. ‘No corras aún’. Bajo lento, aprieto coño alrededor. Luego brutal: reboto fuerte, cama cruje. ‘¡Ahora sí, lléname de leche!’. Él tiembla, chorros calientes inundan mi útero. Grito contenido, orgasmo me sacude, contracciones ordeñan cada gota. Carla oye, se corre sola gritando. Perfecto caos. Me levanto, semen chorrea piernas. Beso su boca salada: ‘Buen chico’. Salgo sigilosa, polla suya aún latiendo.

En mi cama, sonrío. Poder total. Oigo su cama crujir otra vez, él follando a Carla excitado por mí. Me toco, recuerdo su lengua, corrida caliente. Duermo satisfecha. Mañana desayuno. Carla sonrojada: ‘Anoche fue… intenso’. Antonio me mira: ‘La noche del lobo’. Río: ‘O de la loba’. Café en mano, vida perfecta. Tomé lo mío, los dejé queriendo más. Poder puro.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top