Tomé el Control Total: Mi Noche Salvaje con un Desconocido en Milán

Hace un año, justo en Milán para el salón de moda. Soy dueña de dos tiendas de lujo en Marsella, pero soy española de pura cepa, con ese fuego que no se apaga. Bajé a un hotel decente, nada de palacios fríos. Los dos primeros días, normal: compras, un poco de turismo. Pero el último noche… uf, decidí que necesitaba algo épico.

El camarero del bar cerca del hotel, Tonio, me recomendó un sitio mágico. Taxi a las 11, llego al barrio. Toc toc al portero, ‘de parte de Tonio’. Vestíbulo, cortinas, salas con luz tenue, muebles de diseño, pista de parquet, música como Café del Mar. Tranquilo, unas diez personas. Sabía que era un lupanar de lujo, con salones privados. Perfecto.

La Conquista en el Club Secreto

Me pongo al bar, pido champán. Escaneo la sala. Ahí está él: alto, traje ajustado, solo, bebiendo. Mirada perdida. Lo veo y… clic. Este es mío esta noche. Empiezo a moverme lento por la pista, down tempo. Ondulo las caderas, como si ya me estuviera follando. Sé que me mira. Sudor perlando mi piel, vestido negro pegado al cuerpo. Se me marcan los pezones. Lo miro fijo, segundos eternos. Él traga saliva.

Bailo una hora, lo caliento. Está tieso en su sitio, polla marcada en el pantalón. Me acerco felina, perlada de sudor. Me siento a su lado. ‘Estoy muerta de sed… y de ganas’, le digo ronca. Le sirvo champán, rozo su muslo. ‘¿Italiano? No, accentúo español… pero esta noche mando yo’. Hablamos, coqueteamos. Él intenta tocar, yo paro su mano. ‘No, espera. Tú vienes conmigo. Ahora’. A las tres, ‘Estoy cansada, acompáñame a casa. Pero… yo decido todo’. 3000 euros en champán, pero él pagó con la mirada de cachorro.

Taxi a mi ático sobre una tienda. Subimos escaleras, mi tanga asomando. ‘Aquí grito como quiero cuando follo… y tú vas a gritar para mí’. Entro, loft 80m2, estilo club. Sirvo más champán. Veo su mirada al camcorder en el rincón. ‘¿Cine? Sí, me grabo follando. Hoy tú sales estrella’. Enciendo tele y cámara. Le masajeo hombros, muerdo oreja. ‘Ducha tú primero’. Mientras, preparo todo.

Dominando Cada Orgasmo en Mi Piso

Sale desnudo, polla semi. Lo miro: ‘Qué polla más bonita… pero es mía’. Me pongo frente a él, piernas cruzadas, solo un hilo de vello en el pubis. Sus ojos devoran mis tetas perfectas. Lo toco, él tiembla. ‘Siéntate’. Lo empujo al borde del sofá.

Empiezo por su cuello, bajo lento. Manoseo sus huevos, perineo. Polla dura como piedra, 18cm. ‘Mmm, buena’. La agarro, froto glande con pulgar. Gime. ‘Chupa mis tetas’. Obedece. Yo controlo: vaivén lento, lengua en el frenillo. ‘No corras, o paro’. Lo miro a los ojos, cámara grabando. Él se ve en la tele, se excita más. ‘Ahora, abre la boca’. No, yo bajo. Engullo su polla entera, garganta profunda. Él grita ‘¡Dios!’. Acelero, bolas en la boca, dedo en su culo. ‘¡Relájate, vas a gozar como puta’.

Lo pongo a cuatro, lamo su ano. Dos dedos dentro, masajeo próstata. Tiembla. ‘¡Para, voy a…!’. No, freno. Lo monto a cowgirl, mi coño chorreando en su polla. Subo bajo, mis tetas rebotando. Él agarra mis caderas, yo clavo uñas: ‘¡Quieto! Yo follo’. Gime como loco. Cambio: levrette, lo penetro con strap-on grueso. ‘¡Toma mi polla!’. Entra fácil, lubricado. Bombeo duro, él chilla ‘¡Más, rómpeme!’. Lo hago correr tres veces así, prostático. Última en poirier, yo de pie pidiendo su culo.

Se corre en mi cara, yo trago todo. Lo beso, su semen en mi lengua. ‘Ahora duerme. Mañana suplicas más’. Me siento poderosa, él roto de placer. Lo tuve todo: su polla, su culo, su alma. Adrenalina pura, yo reina.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top