Cómo tomé el control y lo hice gemir como una puta en mi webcam

Eran las diez de la noche. Confinada en casa, harta de dar vueltas. Ese mail que esperaba llegó. Un link, contraseña. Simple. Clic. Jitsi se abre. Ahí está él, en su cama, cuarentón, pelo largo en coleta, jeans y camiseta. Nervioso, solo. Yo sonrío para mí. ‘Hola’, dice. Verifico sonido, cámara. Todo ok. Él explica que su ‘sumisa’ viene. Ja. Qué iluso.

Espero. Él se mueve, pone música bajita, prepara pañuelos. Saca un vibrador. Lo esconde. Yo ya sé lo que va a pasar. La puerta cruje. Entra ella, pero no. Cambio de plan. Soy yo la que manda. ‘Para’, le digo firme. Él se gira, confuso. ‘¿Qué?’. ‘Cállate. Hoy mando yo. Tú eres mío’. Silencio. Su polla ya se nota dura bajo el jean. Adrenalina me sube. Lo tengo.

La decisión que lo cambió todo

‘Quítate la camiseta. Despacio’. Obedece, torpe. Piel pálida, flaco. ‘Ahora el pantalón. Muéstrame esa polla’. Tiembla al bajarlo. Está tiesa, normalita, venosa. Me encanta. Yo llevo mi lencería azul, sin bragas, pezonazos duros asomando. Bas negros, ligueros apretando mis curvas. Pelo suelto rozando mi culo gordo. ‘Mírame bien. Vas a hacer lo que diga o te corto’. Asiente, ojos hambrientos.

‘Tócate despacio. Imagina mi coño chupándote’. Gime bajito. Mano en su verga, sube y baja lento. Yo me acerco a la cámara, abro piernas. Mi chochito depilado a medias, húmedo ya. ‘Mira cómo mojas mi raja’. Dedos míos resbalan, clítoris hinchado. Él acelera. ‘¡No! Lento, cabrón. O te jalo’. Frena, suda. ‘Ahora chúpate los dedos como si fuera mi culo’. Los mete en boca, lame. ‘Más profundo. Sabe a mi ano, ¿verdad?’. Asiente, babea.

‘Tumbado, piernas abiertas’. Lo hace. Coño en primer plano para él. Yo me toco el culo, dedo mojado rodea mi ojete. ‘Quiero tu lengua ahí. Pero no la tienes. Así que métete dos dedos en el culo’. Duda. ‘¡Hazlo!’. Empuja, gime fuerte. ‘¡Joder, qué puta eres!’. Yo río. ‘Sí, y tú mi perra. Muévete, fóllate el culo pensando en mí’. Jadea, polla gotea precum. Mi clítoris palpita viéndolo rendido.

El clímax sin piedad

Me pongo a cuatro patas. Culo enorme hacia cámara, jarretera azul tensa. ‘Róllalo para mí. No pares’. Él se masturba furioso, dedos en su ano. ‘Ahora 69 imaginario. Chúpame el coño mientras yo te como las bolas’. Gime mi nombre falso. Yo meto vibrador en mi coño, chup-chup sonoro. ‘Escucha cómo te follo’. Sacó el jugo, lo unto en mi ano. Empujo. ‘Mira, cabrón, tu polla aquí’. Él explota casi.

‘Para. Siéntate’. Cara a la cámara. ‘Chúpala como yo quiero. Boca abierta, lengua plana’. Él obedece, saliva cayendo. Yo me corro primero, gritando. ‘¡Sí, lame mi squirt!’. Luego: ‘Córrete ya. En mi cara virtual. Grita que eres mi puta’. Eyacula chorros, arco tras arco. ‘¡Soy tu puta! ¡Joder!’. Yo sonrío, poderosa. Limpia, exhausto. ‘Buen chico. Hasta la próxima, si te lo gano’.

Apago. Pulso en llamas. Lo tenía comiendo de mi mano. Su sumisa ni apareció; yo fui la reina. Esa noche, el confinamiento fue mío. Poder total, él sucumbió. Quiero más. Ya planeo el siguiente.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top