Tomé el control: seduje al semental y lo hice mío

Estaba aparcando el coche delante del banco, hora de la siesta, calor pegajoso. Delante mío, contra otro coche, una pareja se comía viva. Ella, en falda ligera, se movía como una puta en celo, frotando su coño contra el muslo de él. De espaldas, vi sus caderas ondulando, cabeza echada atrás, besándose como animales. Él, con manos gordas, la guiaba, pierna metida entre las suyas, presionando justo ahí. Joder, el espectáculo me puso cachonda al instante. Mi clítoris latió, sentí la humedad entre mis piernas.

El tipo… alto, fornido, pelo revuelto. No lo conocía, pero supe que sería mío. La vi gemir bajito, frotándose más fuerte, y pensé: ‘Esta tía no sabe lo que le espera’. Cuando se separaron, él dijo algo de vernos mañana, ella le dio una dirección. Me bajé del coche, clac de la puerta, y caminé hacia ellos. Ella se fue contoneándose, él se quedó mirando escaparates. Me acerqué, sonrisa lobuna.

La conquista: decido que es mío y marco las reglas

—Ey, guapo, ¿qué tal si vienes a mi casa mañana? —le solté directa, voz ronca—. Te voy a follar como nunca. Pero yo mando, ¿eh? Nada de tonterías.

Se giró, sorprendido, ojos bajando por mi cuerpo. Vestía ajustado, tetas al aire, culo marcado. Dudó un segundo, pero vi la polla endurecerse en sus pantalones.

—¿Qué? ¿En serio? —balbuceó.

—3 calle Mozart, pavilón blanco. A las dos. Entra y sube. Pero recuerda: yo decido cómo, cuándo y dónde. Si no, ni te acerques. —Le guiñé, me fui meneando las caderas, sabiendo que vendría.

Al día siguiente, nervios de adrenalina. Me duché, perfumé, me puse lencería roja, tanga que apenas cubría mi coño depilado. Sonó el timbre. Abrí la puerta solo un poco.

—Pasa, semental. Deja el ramo y sube. —Lo vi subir las escaleras de tres en tres, polla ya medio tiesa.

En el pasillo del piso de arriba, lo empujé contra la pared. Beso salvaje, mi lengua invadiendo su boca, mano bajando a su paquete. Duro como piedra.

—No tan rápido. Primero, te desnudas tú. Yo miro. —Se quitó la camisa, pantalones. Polla enorme, venosa, goteando ya. La toqué, pesada, caliente.

—Joder, qué pedazo de verga. Pero es mía hoy. A cuatro patas en la cama, ahora.

El acto empezó como yo quería. Lo puse a cuatro, yo detrás, lamiendo sus huevos, mordiendo su culo. Él gemía, pidiendo más.

—Cállate y aguanta. —Escupí en su ano, metí un dedo, luego dos. Se retorcía, polla goteando en las sábanas.

Me quité la tanga, coño chorreando. Me subí encima, cara a su culo. Le chupé la polla desde atrás, profunda, saliva resbalando.

El sexo brutal: yo al mando, polla en mano

—Mmm, sabe a macho. Ahora, tú me comes el coño. Boca abierta. —Me senté en su cara, moviendo caderas, ahogándolo en mi jugo. Lengua en mi clítoris, dedos en mi chocho. Gemí fuerte, pero controlaba el ritmo.

—Más rápido, joder. Así, lame mi culo ahora. —Orgasmos míos primero, temblando encima de él.

Lo volteé, lo até las manos con mi bufanda. A horcajadas, froté mi coño en su polla, sin entrar aún.

—Pídemelo. Dime que quieres que te folle. —Él suplicaba, voz rota.

—Fóllame, por favor, reina…

Bajé despacio, su verga abriéndome entera. Dolor-placer brutal. Cabalgué como loca, tetas botando, uñas en su pecho.

—Toma, cabrón. Siente mi coño apretándote. —Aceleré, él gritaba.

—Cambio. A cuatro tú, yo detrás. —Saqué lubricante, embadurné su polla y mi ano. Lo guié, metiéndomela yo por el culo. Lento al principio, luego salvaje. Él empujaba, yo mandaba el ritmo.

—Más hondo, rómpeme el culo. Pero no corras hasta que yo diga. —Grité mi segundo orgasmo, contracciones ordeñándolo.

—Ahora, córrete dentro. Lléname la polla. —Explotó, chorros calientes, yo chorreando encima.

Después, tumbados, sudorosos. Él jadeaba, exhausto, mirándome como un perrito.

—Ha sido… increíble. ¿Otra vez? —preguntó.

Sonreí, poder puro recorriéndome. Lo había conquistado, usado, dejado seco. Me sentía diosa, invencible. Mi coño palpitaba satisfecho, su semen goteando de mi culo. Él era mío cuando yo quisiera. Nadie me para.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top