Tomé el Control Total: Mi Noche Dominando al Francés en la Fiesta Escolar

Estaba en ese B&B en Gales, con mi abuela. Christian, el francés guapo, me había pillado mirándolo por el ojo de la cerradura mientras se afeitaba la polla esa mañana. Lo vi de perfil, desnudo, pasando la maquinilla por sus huevos, poniéndose duro al recordarlo. Sonreí. Ese cabrón era mío hoy.

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Llegamos a la fiesta de Vicky. Solo nosotras tres: yo, Vicky y Glenda. Los chicos se rajaron por un partido. Perfecto. Le traje champán y flores a Vicky, pero mis ojos estaban en él. Me cambié arriba: falda plisada corta de colegiala, blusa blanca, coletas rubias. Bajé girando, dejando que viera mis muslos. Sus ojos se clavaron. ‘Sorpresa para ti, coquin’, le dije guiñando.

La Tensión que Me Hizo Decidir: Él Será Mío

Vicky y Glenda se unieron con uniformes sexys. Vicky en minikilt, tetas casi fuera. Glenda con falda que no cerraba, culo apretado. Lo vestimos de profe con toga y vara de bambú. Nos sentamos como alumnas. ‘Enséñanos francés del amor, señor’, ordenó Vicky. Él escribió frases inocentes. Repetimos. Pero yo sentía la polla tensa bajo la toga.

Glenda falló. Se tumbó, levantó falda, mostró bragas blancas. ‘Castígueme’, dijo. Él dio golpecitos suaves. Yo lo miré fijo. Vicky pidió permiso para salir, volvió con champán. Bebimos. Segunda lección: besos. Levanté la mano. ‘¿Práctica, profe?’ Él dudó. ‘Paciencia’. Vicky preguntó por ‘baiser’ sucio. ‘Castigo’, dijo él. Ella bajó bragas, culo bronceado al aire. ‘Más fuerte’, exigió. Él obedeció, roja marcada.

Yo lancé papel. ‘Fessée’, pedí bajito. Me puse sobre sus rodillas, bajé mis braguitas de algodón, levanté falda. Su polla dura contra mi vientre. Pum, pum. Sus manos temblaban, acariciaban suave. ‘Más’, gemí. Vicky sacó fotos. Glenda se tocaba. Yo abrí piernas, su dedo rozó mi coño húmedo. ‘No fotos, Vicky. Ahora mando yo’.

Bajé de sus rodillas. ‘Desnúdate, profe. Todas miran’. Toga fuera. Polla afeitada, lisa, tiesa como palo. ‘Bonita, recién rasurada. Para mí’. Me arrodillé, lamí el glande salado. Chupé bolas suaves. Él jadeó. ‘Ahora, fóllame como yo diga’. Vicky y Glenda tocándose.

Follada Brutal Bajo Mis Órdenes y Mi Triunfo Final

Lo tumbé en el sofá. Monté. Coño chorreando sobre su polla. ‘Mira cómo te trago’. Bajé despacio, polla abriendo labios. Ahhh… Lleno. Cabalgué duro, tetas botando. ‘Agárrame caderas’. Clavé uñas. ‘No corras aún’. Giré, polla en culo? No, coño primero. Bombeé, jugos goteando huevos.

‘Ponte de rodillas’. Él obedeció. Lamí su culo mientras Vicky lamía su polla. ‘Mi turno’. Empujé polla en mi boca, garganta profunda. Tosió placer. ‘A cuatro patas tú’. Entré polla en mi coño desde atrás? No, yo dirigí: él de rodillas, yo sentada en su cara. ‘Come mi coño’. Lengua adentro, clítoris succionado. Gemí fuerte. Glenda lamió sus huevos.

‘Ahora fóllame duro’. Me puse a cuatro, él detrás. Polla embistiendo, palmadas en culo. ‘Más rápido, joder’. Sentí corrida venir. ‘Saca, córrete en mi boca’. Salió, leche caliente en lengua. Tragué todo. Vicky y Glenda corrieron viéndonos.

Me vestí lenta. Él jadeante, mirada rendida. ‘Has sido mío toda la noche’. Beso dominante. Adrenalina pura. Lo conquisté, lo ordeñé. Poder total. Mañana, más. Soy yo quien manda en la cama.

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