Mi conquista ardiente en el tren: tomé el control total

Hace un calor infernal, 35 grados a la sombra. Llego sudando al andén, el tren sale en minutos. Empujo entre la multitud con mi maletín y bolso. Encuentro el vagón especial, al fondo, un compartimento casi vacío. Solo él está ahí, un tipo desaliñado, camisa pegada al cuerpo por el sudor, pelo revuelto. Me mira, pide permiso para sentarse enfrente. ‘Claro, siéntate’, digo seca, sin mirarlo mucho.

Saco mi portátil, pongo el casco. Edito mi último audio: yo masturbándome anoche en el hotel. Gritos ahogados, ‘fóllame más duro…’. La puerta entreabierta deja entrar un hilo de aire. Él intenta charlar: ‘Hace un bochorno, ¿eh?’. Asiento, sin más. Me pongo los auriculares, subo el volumen. El traqueteo del tren me mece.

La tensión sube: decido que es mío

Duermo un rato, despierto con una sacudida. Mi casco se desconecta. Oigo mis gemidos saliendo del portátil. Él me mira, rojo como tomate. Sonrío por dentro. Este es el momento. Me quito el casco lento. ‘¿Escuchaste eso? Era mi voz’. Se queda mudo. ‘Mis gemidos. ¿Curioso?’. Empujo el casco hacia él. ‘Póntelo. Escucha cómo me corro pensando en una polla como la tuya’.

Sus ojos se abren. Tiembla un poco. Yo controlo. ‘No te muevas. Solo escucha y mírame’. Abro un botón de mi blusa, dejo ver el borde del sujetador. Sudor resbala entre mis tetas. ‘¿Te gusta? Ven, tócame’. Él duda. ‘Hazlo ya, o te bajo del tren en la próxima’. Su mano tiembla al rozar mi muslo. La piel ardiendo. ‘Más arriba, cabrón. Siente lo mojada que estoy’.

Le pongo el audio otra vez. Mis palabras en sus oídos: ‘Lame mi coño, méteme la lengua’. Él jadea. Yo me abro la blusa del todo, tetas libres, pezones duros. ‘Chúpalos. Fuerte’. Obedece, boca caliente en mi piel. Sabe a sal del sudor. Le agarro el pelo. ‘Así, joder, no pares’. La tensión crece. Decido: esta polla será mía. ‘Quítate los pantalones. Muéstramela’.

Se baja el zipper, polla tiesa saltando fuera, goteando ya. La agarro firme. ‘Buena polla. Pero yo mando’. Me levanto, cierro la puerta, corro cortinas. Jupe subida, culotte rosa al suelo. ‘Arrodíllate y lame’. Boca en mi coño, lengua torpe al principio. ‘Más adentro, chúpame el clítoris. Sí…’. Gimo real ahora, no grabado. Lo monto en mi placer.

El clímax brutal: yo mando en cada embestida

Lo empujo al asiento. ‘Ahora yo’. Me siento a horcajadas, guío su polla a mi entrada. Mojada, resbaladiza. Bajo despacio, lo trago entero. ‘Joder, qué prieta estás’, murmura. ‘Cállate. Yo follo’. Subo y bajo, controlando cada embestida. Tetas rebotando en su cara. ‘Chupa mientras te monto’. Ritmo brutal, coño apretándolo. Sudor nos pega. ‘Más rápido… no, despacio, como yo diga’.

Le araño el pecho. ‘Siente cómo te ordeño la polla’. Cambio: de espaldas, culazo en su cara. ‘Agárrame las caderas, fóllame desde abajo’. Él empuja, pero yo marco el paso. ‘¡Más hondo! Rompe mi coño’. Gemidos míos llenan el aire. Siento su polla palpitar. ‘No corras aún, resiste’. Me corro primero, coño convulsionando, jugos chorreando por sus huevos.

Ahora sí. ‘Córrete dentro. Lléname’. Él explota, leche caliente inundándome. Tiro la cabeza atrás, risa salvaje. Me levanto, semen goteando por muslos. Limpio con mi culotte, se la meto en el bolsillo. ‘Guárdala de recuerdo’. Me visto rápido. Sonrisa de reina. El altavoz anuncia Montpellier. Me levanto. Él balbucea: ‘¿Cómo te llamas?’. Ni caso. Abro la puerta, me pierdo en la multitud.

Sola en el andén, vibro de poder. Lo usé como quise. Cada gemido, cada embestida mía. Él sucumbió total. Adrenalina pura. Mis audios palidecen ante esto. Quiero más conquistas. Soy imparable.

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Scroll to Top