Uf, acabo de terminar el curro a tiempo. Me arreglo rápido en el baño, cojo el bolso y salgo volando. Oficina recogida, adiós al jefe y colegas. ¡Por fin vacaciones! El sol pica en el parking, me dan ganas de bailar.
Llego a casa primera. Carlos, mi marido, no está. Los niños con los abuelos en la costa. Los llamo mientras se me ocurre probar el bikini nuevo. Me desnudo hablando por teléfono, me miro al espejo. Mmm, sigo estando buena. Mis pechos firmes, curvas en su sitio. Los niños cuentan su día, pero quieren jugar. Les beso y cuelgo.
La Tensión que Me Hizo Decidir: Él Será Mío
Sigo desnuda. Mi coño… demasiado peludo. Decido afeitarlo. Tanta concentración que no oigo a Carlos entrar. Me pilla con la maquinilla en la mano. Doy un grito, resbalo. Él me mira, ¿miedo a que me corte o a mi cabreo? Ni idea. ‘Cariño, rátalo todo, ¿eh? Voy a por el coche al taller… Besos.’ Y se pira. Joder.
Miro mi chochito: sí, todo fuera. Espuma, rasurado liso. Luego crema calmante. Uau, qué suave. Mis dedos resbalan, masajeo despacio. Me excito. Voy al dormitorio, saco mi consolador escondido. Amo a Carlos, follamos bien, pero a veces… solo yo. Pelo negro suelto, ojos verdes en el espejo, piel morena contra las sábanas blancas.
Abro las piernas largas, acaricio mi coño lampiño. Me mojo ya. Pinopezco los pezones. Dedo dentro, fuera, al clítoris. Agarro el godemiché, lo froto en mi clítoris, lo meto. Suspiro hondo, me llena. Vaivén lento. Gimo, me toco los tetones. Cabeza atrás, labios mordidos. Orgasmazo me sacude, grito ahogado.
Respiro agitada, corazón a mil. Me visto cuando oigo el coche. Carlos llega, preparamos maletas. Al amanecer, rumbo a la playa con Lucía, mi amiga post-ruptura. Baja, pelo corto, preciosa en vestido blanco.
Llegamos, villa top. Carlos descarga, va a por birra. Yo bikini, string quitado cuando Lucía entra. ‘¿Tienes percha? ¡Perdón!’ ‘Toma, entre tías…’ Ella, pícara: ‘No molesta verte desnuda, pena que no sea Carlos.’ Río. ‘Lárgate.’ Se va: ‘¡Qué guapo ese raspadito!’
Bikini ceñido, tetas perfectas. Playa, sol, olas. Cremas mutuas. Hablamos de Carlos, buena forma. Lucía: ‘Mira esos dos machos mirándonos.’ Bronceado fornido, Pedro el latino, peludo, slip diminuto. Víctor, rubio seco. Cocodrilos acechando.
Me acerco: ‘Chicos, ¿discotecas buenas?’ Se presentan, notario y agente. Simpáticos, machos pero divertidos. Prometemos vernos. Días de playa, petanca, bicis. Se llevan bien con Carlos.
El Polvo Brutal: Yo Mandaba Cada Empuje y Grito
Barbecue noche. Carlos se emborracha, duerme en hamaca. Lucía ojos brillantes, yo un poco piripi. Pedro y Víctor: ‘Vamos de fiesta.’ Convenzo a Carlos dormido. Cambio en baño, puerta entreabierta. Pedro me ve desnuda, duchar, agacharme lento. Sé que lo quiero. Me visto sexi: tanga, top, falda corta.
Discoteca, champagne. Slow con Pedro. Me pega, polla dura contra mí. Manos en culo, pezón duro. ‘Estás caliente.’ Dedo en mi raja. ‘Sí… pero yo mando.’ Lo miro fijo. ‘Venid conmigo y Lucía. Yo decido.’ Tension sube, mi coño palpita. Salimos, en coche Víctor conduce, Lucía en él. Pedro mano en muslo, dedo en clítoris. Muerdo labio.
Salón privado, cortina. Lucía me besa mejilla. Yo cojo su mano, a mi coño empapado. ‘Tócame tú primero.’ Me besa, lengua enredada. Chupa tetas, dedo clítoris. Gimo. ‘Pedro, saca la polla.’ Gruesa, dura. La chupo voraz, bolas incluidas. Lucía me lame coño, trago saliva.
Orgasmos primeros. Cambio: yo a cuatro, Pedro capota, entra suave. ‘¡Más fuerte, fóllame ya!’ Agarra caderas, pistonea brutal. Dirijo: ‘Lucía, chupa a Víctor. Tú, Pedro, dedo en mi culo.’ Entra dedo, me vuelvo loca. Cambio posición: monto a Pedro, rebotando, clítoris frotando. ‘¡No pares!’ Grita al correrme.
Víctor folla a Lucía, yo la beso. Todos explotamos juntos. Pollas chorreadas, coños chorreando.
De vuelta, dejan a Carlos en cama. Con Lucía, más caricias. ‘¿Regresos?’ ‘Mejor remordimientos que nada.’ Reímos, follamos suave.
Ahora veo más a Lucía, salidas. Yo controlo todo. Poder total, placer mío.