Llegué temprano a casa de Bruno, mi pulso acelerado. Juliette, mi amor trans, ya estaba allí, revelada en su vestido rojo ceñido. Él la miraba embobado, sin saber qué hacer. Yo llevaba el paquete del sex-shop: un arnés con polla hueca, lubricante, condones. ‘Hoy mando yo’, pensé. La vi besarlo, pero yo intervine. ‘Para, Juliette. Bruno, mírame’. Me acerqué, desabotoné mi vestido mostrando el conjunto blanco transparente que acababa de comprar. Mis tetas rebosaban, pezones duros. ‘Si quieres follar, obedeces mis reglas’. Él tragó saliva, polla ya medio tiesa bajo los shorts.
Sus ojos en mi coño depilado a medias, húmedo. ‘Quítate la ropa, despacio’. Obedeció, torpe, excitado. Su polla saltó, gruesa, venosa, más grande que la de Juliette. ‘Joder, qué pedazo de verga’, murmuré, tocándola. Caliente, palpitante. Juliette jadeaba a un lado. ‘Tú, arrodíllate y chúpamela primero’, le ordené a ella. Pero no, cambié. ‘Bruno, siéntate. Juliette, fóllatelo tú la boca’. Dirigía como una reina. La vi tragar su polla, él gimiendo. Mi coño chorreaba, pero yo controlaba.
La Tensión que Me Hizo Decidir
‘Basta’. Los paré. ‘Ahora yo’. Me subí a horcajadas sobre Bruno, guía su polla a mi entrada. Húmeda, resbaladiza. ‘No te muevas, solo yo decido’. Bajé despacio, sintiendo cómo me abría, el glande forzado rozando mis paredes. ‘Ahh… joder, qué llena me pone’. Empecé a cabalgar, lento al principio, mis tetas botando. Él gemía, manos en mis caderas, pero yo las aparté. ‘Manos quietas’. Aceleré, coño apretándolo, clítoris frotando su pubis. ‘Juliette, lame mis huevos… no, mis tetas’. Ella obedeció, succionando pezones mientras yo lo montaba salvaje.
‘Vuélvete, Juliette, culito arriba’. Bruno aún dentro de mí, lo saqué, jadeante. ‘Ponte el arnés, Bruno. Tu polla dentro, y fóllatela el culo’. Él dudó, ‘Pero…’. ‘¡Obedece!’. Se lo ceñí yo, metiendo su verga flácida en el hueco. Se irguió artificial, pero suya. Lubricante en su ano dilatado por el plug. ‘Empújala, despacio’. Lo guié, viendo cómo entraba, Juliette gimiendo ‘¡Sí, joder, más!’. Yo masturbaba mi clítoris, ordenando ritmo. ‘Más fuerte, hazla gritar’. Él obedecía, sudando, polla real endureciéndose dentro del arnés.
El Acto Brutal Bajo Mis Órdenes
‘Sácalo. Ahora a pelo, condón puesto’. Bruno la penetró brutal, yo al lado susurrando ‘Fóllatela como yo digo: hondo, pausas’. Juliette gritaba ‘¡Me rompes, amor!’. Yo besaba a Bruno, mordiendo su cuello. ‘Ahora yo otra vez’. Lo tumbé, montándolo reversa, culo en su cara. ‘Lámeme el ojete mientras follo’. Su lengua caliente, yo rebotando, coño tragándosela entera. ‘¡Voy a correrme!’. Explosé, contracciones ordeñando su polla. Él resistió. ‘Córrete dentro de Juliette, llénala’. Lo hice cambiar, embistiéndola hasta vaciarse, gemidos animales.
Agotados, yo en medio, ellos acurrucados. ‘Lo habéis hecho perfecto’. Mi coño palpitaba satisfecho, poderosa. Los había conquistado, dirigido cada embestida, cada gemido. Bruno murmuró ‘Eres increíble’. Juliette sonrió, rendida. Me dormí reina, sabiendo que mañana repetiría. Poder total, placer mío.