Cómo tomé el control total de un hombre del espacio en Gaïa
Acabo de vivirlo, eh… aún siento el calor en la piel. Soy María, dueña de la posada en Gaïa. Todas […]
Acabo de vivirlo, eh… aún siento el calor en la piel. Soy María, dueña de la posada en Gaïa. Todas […]
Acabo de echar al último borracho. La taberna está vacía, solo queda Jam con su jarra seca. Lo miro de
Vivía en ese piso viejo de París, paredes finas como papel. Toda la noche oía gemidos ahogados, pero eran míos
Eran las diez de la noche. Confinada hace un mes, el móvil vibra con su enlace de Jitsi. Un tipo
Era un día de verano brutal, el sol entraba a raudales por la claraboya del taller. Yo, desnuda como siempre
Llegué a esa casa rural en el Gers profundo, agotada del viaje de negocios. Una sola noche. La dueña, simpática,
Ay, chicas, os lo cuento como si acabara de pasar. Estaba en mi tienda de bicis, sola, un poco aburrida.
Toc, toc. No, espera… Era yo la que llamaba esa noche. Vi al tipo entrar al cyberpub, nervioso, con esa
Hoy mismo, caminando por los Campos Elíseos con mis tacones altos clavándose en el asfalto. Mi melena pelirroja al viento,
Estaba harta de ese viejo notario, con su aliento rancio y sus manías por el culo. Yo, Gwendoline, de la