Confesión en el Muelle: Tomé su Polla y lo Hice Mío Toda la Noche
Camino descalza por el muelle, el polvo del día se pega a mis pies como una segunda piel. La piedra […]
Camino descalza por el muelle, el polvo del día se pega a mis pies como una segunda piel. La piedra […]
El tren traqueteaba hacia Auvernia, y yo sentía esa llamada primitiva en las venas. La tierra volcánica, los campos de
Estamos en nuestros cuarenta, mi hombre y yo. Nuestra vida sexual es una locura variada: godes, plugs, exhibicionismo, corridas en
Estábamos cabeza con cabeza en el sillón del consultorio. Yo encima, mi coño peludo justo en su cara. Mmm, qué
Llegó al centro comercial con esa falda clara, suelta, el escote marcando el principio de sus tetas. La vi caminar
Era verano, hacía un calor de cojones. Íbamos al súper, mi marido con lumbalgia, empujando el carrito como un lisiado.
Estaba harta de la corte, de esas orgías sin alma. El rey y sus caballeros, bebiendo y follando como animales.
Me llamo Ana, tengo treinta y cinco, morena de pelo largo, gafas y una cruz al cuello. En la oficina
Estábamos en la fiesta de fin de curso del instituto. Luces tenues, risas, cava fluyendo. Yo, Catalina, profe de literatura,
Llegué al camping de Valnontey con mi tienda high-tech, lista para desconectar en el Gran Paradiso. Hacía calor de día,